Guardar pelotas, patines y otros juegos de movimiento

Ilustración de un paisaje

Las pelotas, los patines, la cuerda de saltar y el aro tienen algo en común: se usan fuera, y suelen acabar en cualquier rincón del pasillo. Un lugar fijo para los juegos de movimiento hace que salir a jugar sea más fácil y que la casa se mantenga despejada. Una idea sencilla es reunirlo todo cerca de la puerta de salida.

Una cesta grande o una red colgante sirven para las pelotas. Las redes de tela, colgadas de un gancho, dejan las pelotas a la vista y aprovechan el espacio vertical. Si prefieres una cesta, elige una sin tapa, donde los niños puedan meter y sacar las pelotas sin ayuda. Es importante que la cesta no se vuelque con facilidad.

Patines, cuerdas y equipos

Los patines y las protecciones pueden guardarse en una caja o en un estante bajo, junto a los zapatos. Así el niño coge sus patines y se los pone en el mismo sitio donde se calza. Después de usarlos, se limpian un poco y vuelven a su lugar. Si están mojados o llenos de barro, es mejor dejarlos secar antes de guardarlos.

Las cuerdas y los aros cuelgan bien de ganchos en la pared. Colgados, no se enredan ni se pierden. Los ganchos deben estar a una altura que el niño alcance, para que él mismo pueda coger y devolver las cosas. Los juegos más pequeños, como las pelotas de malabares o las canicas, mejor en un bote con tapa, fuera del alcance de los más pequeños.

Conviene fijar un momento para revisar el material. Una pelota deshinchada se vuelve a inflar, un patín roto se repara o se retira, una cuerda deshilachada se cambia. Lo que ya no se usa puede regalarse a otro niño. Así el rincón no se llena de cosas viejas, y siempre hay sitio para lo que de verdad se usa.

Un rincón así invita a salir. Cuando el niño ve sus pelotas y sus patines a mano, tiene más ganas de moverse. Los adultos también pueden participar: una tarde de juego en el parque o en el patio es más fácil si todo está preparado. Es una manera sencilla de fomentar el movimiento, sin necesidad de organizar nada especial.